¿Para qué los libros?

El libro puede ser una gran limitación si sólo satisface o estimula la mente. El amor a los libros es un amor virtual cuando los libros que amamos no nos llevan más allá de los límites de nuestra mente. Los libros que agitan a nuestra razón más fundamental (porque ponen en escena sus límites) estimulan la sed de aprender el significado primordial del conocimiento que, en la ausencia de otro ser, puede ser leído lentamente hasta realizarlo en la vida propia por un breve instante: sentirnos parte de todo lo vivo. Y en lo sucesivo de nuestro aprendizaje espiritual: sentir que el universo ocurre como corporalidad no como mentalidad, entonces entenderíamos, más allá de toda ciencia, esta metáfora - la piel es el único libro que tiene palabras móviles-.

-Movimiento y densidad. Una narrativa de nuestra especie. (fragmento) / Ricardo Barrios (Inédito).


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Las palabras mayores vienen de bocas antiguas. Las palabras menores están en los libros.