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Ciencia instrumental o ciencia consciencia

Previa

La historia sigue sucediendo y aún continuamos recreando el pasado, o más bien, creándolo. El tiempo tal como nos lo enseñaron es una caja de sorpresas que no acabamos por comprender porque está basado en ideas hipotéticas y racionamientos que solo satisfacen la búsqueda de objetivos no de verdades. La racionalidad, el afán de revelar lo objetivo de la realidad, es la base de una educación invasiva que forma soldados para la competencia y la hostilidad. Por lo que no es suficiente tener la razón, hasta un imbécil puede ser racional sin embargo se requiere de cierta capacidad para poder destacar tus razones que por lo general no tiene que ver con la razón. Es como quien te enseña algo para ocultarte lo otro, un mago que pone tu mente en algo interesante para aprovechar la distracción y realizar una acción más allá de tu percepción. 

La escuela es un laboratorio de animales domésticos que han desarrollado una dualidad entre su forma de pensar y su actuar. La teoría del conocimiento, la forma de conocer las cosas, es un juego distorsionado, una incapacidad de conciliar los elementos del conjunto pero si de diferenciarlos, dividirlos. 


Hay una ciencia detrás de las ciencias y estudia las maneras del miedo. 

La ciencia de hoy nos demuestra que no es suficiente la relación del conocimiento entre sujeto y objeto. Porque el objeto no existe, es una hipótesis, una proyección de la mente, por lo que la realidad nunca va a satisfacer los deseos de conocimiento de quien lleva el prejuicio de sujeto. Sujeto a qué, a quién, y cómo?

Sujetos a los programas de formación y contenidos falsos promoviendo una falsa ciencia para la sociedad, una teoría del conocimiento del miedo y del odio a lo diferente. Un ser humano sujeto a las predeterminaciones de leyes basadas en especulaciones o fines de manipulación de la consciencia humana. 


VISIÓN ALTERNATIVA / REVISIÓN DE LA CIENCIA

Los números crecen en espiral. La natural disposición de los términos se ha desdibujado del tablero de la educación. 



Tweet de la semana:

Biodanza Oceánica / Notas 8


La vida es toda agua...
el corazón es el músculo más fuerte
no dejes que se detenga.
Sana tu mente, vuelve a las aguas.
Nuestro cuerpo es mar, no lo contamines.


La danza sucede como arte vital de integración, el cuerpo se identifica con la naturaleza sin formas o búsquedas estéticas, no hay movimientos predeterminados ni orientación individual, nos reunimos en el entorno para recibirlo en el sentir. El movimiento nos acontece por el hecho de ser vivo, no se está haciendo referencia a un “fenómeno” único o hecho particular sino al panorama completo de la vida, se está valorando al espíritu natural que vive en todo lo que nos hace naturaleza. Sobre esto se intenta hacer análisis para sintetizarlo como logos pero esto no se vive desde el logos sino en las sensaciones, es decir, se trata de descubrir nuestro cuerpo que es nuestro territorio inmediato y en ampliación de la conciencia y de la vida descubrir el entorno que es nuestro territorio mediato donde median energías y vida todo el tiempo. La Biodanza sí nos reúne y lleva su arte adentrar el cuerpo al ritmo natural, sentir los líquidos moverse en oleaje interior, porque líquido somos, la vida es toda agua, estamos también en minerales, en sustancias primordiales. El cuerpo se compone de minerales, sustancias naturales que llegamos a contaminar por nuestra alimentación con sintéticos y químicos procesados.

Identificamos algunos asuntos de emergencia: 

- Las emociones en confusión y negación de la vida, contaminando al cuerpo y viviendo en una realidad política que nos está condenando a la pérdida de la autonomía alimentaria. 

- Los discursos llevados a solamente materializar las libertades del cuerpo pero no a cultivar una base distinta de otros valores que se puedan compartir y enseñar para recuperar la salud de todos los seres vivos.

- El gesto conforme con la basura del mundo y la indiferencia a la destrucción de los espacios naturales. 

Son algunas de las cuestiones a mirar con cuidado y actuar sobre ellas porque son realidades emergentes que tienen antecedentes históricos por la práctica continua de la represión y la limitación de nuestras realidades corporales para evitar la rebeldía. Vamos a exponerlo así, en detalle: el cuerpo no se libera con ideales sino en su sanidad en atención a las fuerzas naturales de nuestros universos, toda vida es única e integradora. 

Para sanar nuestros cuerpos no hay que definirnos en los ismos o visiones retóricas de la vida, no hay que perder de vista acompañar las visiones con educación y valores más sanos para nuestras culturas, la raíz de nuestra vida es natural de allí todos los valores para la conservación y la sanidad. 

Ricardo Barrios Tejeda / Notas.



Del valor a la acción: intervención en espacios comunitarios.

La dificultad puede pensarse como un escenario donde se potencializan las inteligencias. Las inteligencias son participativas y relacionales, si alguien piensa que es más inteligente que otro se ha fijado en su condición individual y se otorgará a sí mismo algunas pretensiones que podrían desintegrar las acciones participativas y relacionales entre los otros, y además, en los excesos de dominio podría llevar a cabo la manipulación o la destrucción de su entorno. La forma de pensar del prójimo solo se conecta conmigo cuando lo recibo como mi semejante, como mi otro yo. Sin embargo, la realidad que vivimos está cargada de violencia y una inteligencia solitaria no es suficiente para resolver los conflictos humanos.


En las acciones comunitarias hay que pensar y realizar un valor que pueda ser compartido y dinamizado por la misma comunidad, es el punto de partida para elaborar un proyecto de intervención. 

Hay dificultades y hay potencialidades en el ejercicio de compartir un valor, a partir de las dificultades señalaré aquellas que comprometen al gestor cultural:

- El valor que se pretende compartir no es un valor que realmente haga parte de la forma de vida del gestor o la persona que lo promueve. 
- El valor no motiva a la comunidad a compartir porque el gestor no ha logrado transmitirlo de manera contundente. 
- El gestor no sabe transmitir las ideas a la comunidad, se comunica como un especialista en el tema y no como un agente de transformación.
- El gestor no tiene sensibilidad para interpretar las acciones y deseos de la comunidad en la que participa.
- El gestor no lleva a cabo una narrativa de sus procesos.


A partir de las dificultades, las potencialidades para el ejercicio que compromete al gestor pueden ser las siguientes: 

- El valor para compartir puede ser orientado por un miembro de la comunidad cuando el gestor identifica un miembro de la comunidad que sabe transmitir y comunicarse con la comunidad. 
- La comunidad puede elegir un valor diferente al que pretende el gestor.
- La comunidad debe tener la oportunidad de expresar su conformidad con el proceso y la valoración que tienen del gestor u orientador.

Es importante no exponer valores y actividades que limiten la integración de los miembros de una población, y de ninguna manera el gestor cultural debe imponer su visión del territorio sobre la comunidad que vive en él. 
Los valores no se sistematizan sino que se realizan en la experiencia de la vida, existen valores inmediatos a la comunidad que son realizables. Por lo tanto, es necesario haber logrado, previamente, espacios de expresión de valores y sensaciones a través de actividades artísticas comunitarias. Es decir, un valor para compartir con la comunidad no puede surgir de una indagación personal del gestor sino de la interacción artística y sensible con la comunidad, a partir de las distintas expresiones de los miembros se puede tener en cuenta la inmediatez de algunos valores que involucran a toda la comunidad y su forma de vivir en el territorio al cual pertenecen.

La investigación en gestión cultural no se aterriza por las búsquedas y herramientas intelectuales individuales. Los proyectos de intervención social solamente enfocan las problemáticas leídas desde afuera pero no se potencializan los valores que la comunidad considera realizables. Si en un territorio hay unas formas de vida es necesario, antes de llevarles proyectos de intervención social, reconocer sus expresiones y sus valores de fundamento comunitario. 

A partir de lo que llevo en mi narrativa sobre intervención en comunidad he logrado identificar un valor fundamental comunitario: COMPARTIR. 
Existen territorios que reciben proyectos de desarrollo económico y social para conducir a un porcentaje de la población a un nivel económico distinto pero este tipo de iniciativas no resuelven los problemas de diferenciación, discriminación y fragmentación social. Hay que apoyar el desarrollo con asociación e integración, superar los conflictos compartiendo los recursos naturales, culturales, humanos y artísticos. Así, los recursos públicos serían mejor llevados a la comunidad a través de estos apoyos de dimensión humana.

En síntesis, la labor de participación en comunidad es una gran responsabilidad y versa en esta expresión para orientarnos: antes de cambiar tu entorno tienes que sentirlo y comprenderlo.




Ricardo Barrios Tejeda / Reflexiones




Una ciudad en el tiempo

Durmientes, con las esquinas del tiempo, como cuando perdemos la noche. Estamos aquí en la ciudad, dormidos, esperando otra arquitectura para el corazón, con los pasos pidiendo más noches, más esquinas sin días contados. Los poetas andan perdidos siempre en esta calle larga adornada de vejez por tiempos y suma de itinerarios. Si me quedo en la ciudad no será para renunciar a ella, me voy a quedar con las lunas más insólitas y el amor, siempre. 

Pero el amor, como la misma ciudad, espera porque su pasado es largo y se cree que todo volverá a ser magia. Pero ya la ciudad es mágica, puramente ilusoria, fragmentada y soñada de distintas maneras. Nadie sabe qué hacer con su grito, ni con la independencia, porque nunca aprendimos de quién realmente nos liberamos. Vienen las monedas a robarnos la vida entera con su oro en peso haciendo conteo de nuestro esfuerzo, pero sabemos que en la vida real la labor no mide ni pesa. Nos han dicho que el cielo se romperá y dejará que los más humildes entren al reino. Y la ciudad espera…

Estoy aquí porque debo poner mi boca para el grito, no somos libres, la ciudad está camuflada entre los barrotes de oro y voluntad ajena. Nadie quiere esta tierra para todos. La vida quiere ser vivida, no entiende la división, no es natural la fábula de reinos inaccesibles pero la creemos, hemos aceptado un pedazo de pan y otro de miseria. Divididos por la fábula de ellos sí nosotros no, de buenos y malos, de misericordia y esperanza, nos detuvimos en un momento de la historia hasta convencernos de que ya no es posible pensar la ciudad de otra manera. Dios proveerá, nos resignamos al trabajo y a apoyarnos en algún amor que nos redima del sinsabor de esperar de Dios lo que los hombres han robado durante todo nuestro tiempo histórico. La libertad se trabaja también, se cultiva, se siente. Ninguna idea violenta debe permanecer en nuestros sentires, ningún rostro debe ocultarse en las esquinas, el amor no debe disfrazarse para la dura arquitectura de la noche. Hay que abrir las calles de la sangre, escribir con el pulso orgánico nuevos días, construir para el encuentro no para la diferencia. 

Sincero, digo, con toda la vida de mis letras, que sueño el amor de otra manera en esta ciudad, que sus habitantes, perdidos en medio de una historia falsa, no tienen comunidad, ni familia, ni pueblo, no perece la esperanza por la fe que nos enseñaron, sin embargo, no es suficiente un dios para levantar un pueblo, se necesita labor y responsabilidad, cuerpo vivo, sentires, voluntad. La realidad humana está cambiando, vamos a pensarnos el cambio sintiendo de otra manera. 



Cartagena de Indias, 2013 

Ricardo Barrios Tejeda





Las palabras mayores vienen de bocas antiguas. Las palabras menores están en los libros.