Borrador: Proyección política
Estudiar la realidad implica también conocer lo humano. Además de las ciencias exactas que investigan la realidad material se requiere entender la naturaleza de quien está investigando, implica buscar conocer la realidad humana que hace posible otras realidades. Dentro de esas realidades humanas está la labor de la política (además de la corrupción que es como un "defecto psicológico" o, podría decirse, una desviación de la moral). En la mayoría de escenarios colectivos hay siempre una persona disonante que tiene emociones e intereses que alteran la colectividad. Esto tiene una explicación científica desde la óptica del análisis del comportamiento social que es el terreno o realidad científica desde la cual se debería apoyar el ejercicio político.
La Política como Labor
Labor, función de elaborar, de crear realidad social, de construcción política a partir de la integración de la tecnología (herramientas eficientes) y el saber humano. La labor principal, una de las tecnologías primordiales es la palabra, el diálogo. La comunicación es la tecnología que se ha expandido significativamente durante toda la historia de la humanidad, desde la palabra en la voz hasta la expansión de la palabra en la voz a través de los teléfonos. El principio es la palabra, el sonido, la expresión del ser, la tecnología que hizo posible el mundo es el sonido, la música de las esferas.
El poder es la palabra cuando se tienen las herramientas lo suficientemente eficientes para comunicar una visión, un discurso. Se requiere una estructura para llevar más allá la expresión de un pensar y un sentir. Uno solo corazón y un solo cerebro, ser uno, donde reside la visión de uno, de unión, unidad. Cuando un colectivo se convierte en una entidad mayor en el espacio de la realidad, cuando cientos de miles de rostros se reconocen en una visión es posible tener las condiciones necesarias para crear una nueva realidad.
Expresión, sentir, pensar. La nueva política debe aplicar las ciencias de las comunicaciones, necesitamos administrar la realidad urbana, rural, con el manejo de datos e información dinámica con fines de responder a las necesidades básicas de las comunidades. Si el objetivo de la tecnología es el bienestar humano entonces deberíamos aplicar tecnología en la política para un desarrollo en lo administrativo que limite la corrupción y el desvío de presupuestos colectivos hacia bolsillos particulares. Son discusiones que deben trascender para crear otra realidad social sin sometimiento alguno ni violación de los derechos fundamentales. Porque estando la ciencia y la tecnología al servicio de la humanidad no debería usarse para violentar los derechos fundamentales de la humanidad.
La discusión en este punto último es primordial por el horizonte de acontecimientos tecnológicos ya será inevitable de alguna manera que la mayoría de la población tenga en su vida un dispositivo tecnológico inteligente en un futuro próximo. Así que la discusión, en efecto, es preguntarse quién está detrás de la tecnología usándola, quién usa la tecnología y cuáles son sus propósitos. La discusión es ética básicamente. Así mismo, deberíamos siempre preguntarnos por la ética de quien usa la tecnología de las palabras. Qué persona existe ética y moralmente detrás de un discurso bien construido.
La ética es el juego de valores que cada quien predetermina en su vida. Los valores que considero fundamentales son el ser coherente (concordar con tu herencia natural) el ser recíproco (el saber dar y recibir, compartir) la atención a los demás, el respeto hacia todos los seres.
La propuesta para este proyecto es empezar a recoger 100 verbos como semillas y sembrarlos en la ciudad como árboles que representen la acción política del discurso, de la palabra.
El ser humano es una realidad compleja que hace posible otras realidades cuando se organiza en función de un proyecto y se sincroniza un colectivo para crear en la realidad. El acontecimiento de la política debería ser determinante aún más que el dinero y que en vez del dinero sea la palabra la que construya visión, realidad social, para integrarlo en armonía con lo que se crea en la realidad material. Toda obra pública debe tener un sentido social y una expresión política contundente.
Ciencia instrumental o ciencia consciencia
Previa
La historia sigue sucediendo y aún continuamos recreando el pasado, o más bien, creándolo. El tiempo tal como nos lo enseñaron es una caja de sorpresas que no acabamos por comprender porque está basado en ideas hipotéticas y racionamientos que solo satisfacen la búsqueda de objetivos no de verdades. La racionalidad, el afán de revelar lo objetivo de la realidad, es la base de una educación invasiva que forma soldados para la competencia y la hostilidad. Por lo que no es suficiente tener la razón, hasta un imbécil puede ser racional sin embargo se requiere de cierta capacidad para poder destacar tus razones que por lo general no tiene que ver con la razón. Es como quien te enseña algo para ocultarte lo otro, un mago que pone tu mente en algo interesante para aprovechar la distracción y realizar una acción más allá de tu percepción.
La escuela es un laboratorio de animales domésticos que han desarrollado una dualidad entre su forma de pensar y su actuar. La teoría del conocimiento, la forma de conocer las cosas, es un juego distorsionado, una incapacidad de conciliar los elementos del conjunto pero si de diferenciarlos, dividirlos.
Hay una ciencia detrás de las ciencias y estudia las maneras del miedo.
La ciencia de hoy nos demuestra que no es suficiente la relación del conocimiento entre sujeto y objeto. Porque el objeto no existe, es una hipótesis, una proyección de la mente, por lo que la realidad nunca va a satisfacer los deseos de conocimiento de quien lleva el prejuicio de sujeto. Sujeto a qué, a quién, y cómo?
Sujetos a los programas de formación y contenidos falsos promoviendo una falsa ciencia para la sociedad, una teoría del conocimiento del miedo y del odio a lo diferente. Un ser humano sujeto a las predeterminaciones de leyes basadas en especulaciones o fines de manipulación de la consciencia humana.
VISIÓN ALTERNATIVA / REVISIÓN DE LA CIENCIA
Los números crecen en espiral. La natural disposición de los términos se ha desdibujado del tablero de la educación.
¿Para qué sirve escribir? / Notas
Me tiento, no sé qué animal me murmura ahora,
por dentro, por eso escribo.
Es inevitable para mí ver detrás de esta pregunta la resonancia de unas viejas palabras de Chuang-Tzu al dar respuesta a una desafiante opinión de Hui-Tzu: "Sólo los que conocen el valor de lo inútil pueden hablar de lo que es útil." Entiendo el motivo de la inutilidad para el caso de la escritura, en el sentido práctico no se pueden hacer muchas promesas para cualquier efecto que se tenga como objetivo. La labor se va encargando de aniquilar las expectativas, el fracaso se va convirtiendo en un tema obsesivo y contemporáneo (sin miedo), la experiencia con las palabras te va moviendo hacia los márgenes del mundo, el asombro te detiene a observar en otra velocidad los acontecimientos, te encuentras en sensaciones y la conciencia día a día va sopesando especulaciones. La desbordante tinta del error intensifica la disposición de tu espíritu hacia la apertura, te inicias siempre en la vivencia, te vas despertando en una pasión que te entrega intensamente al infinito asombro infantil.
¡Nunca vas a terminar de aprender a escribir, no hay meta, sigue mirando el mundo que no se detiene!
La escritura es un ejercicio espiritual, te relaciona con las especies, día a día la vida te va dando palabras para expresar la experiencia, tu estar en el instante. Así, la conciencia de la palabra exige, más que el rigor de la disciplina, la presencia continua de tus sentidos, la escucha constante, el no negarse a aprender a recibir las palabras, el hacerlas tacto y trazo profundo en tu silencio.
La escritura no sirve para servir, no se satisface en las definiciones de academia y confort, hay que salir a la calle a poner un pie delante del miedo, dejar surgir la fuerza para habitar todas las esquinas sin geografía, arribar montañas, cruzar océanos, superar líneas y transversales, delirar con las deformes luces del cielo, acomodar el mundo en el cuerpo con cada dolor.
Algunos se aferran a su desgarramiento ante los contrastes del espíritu del arte y las maneras en que el mundo se va definiendo en sus formas. Sin embargo, el drama del artista se revela en tanto como un estilo para expresar el espíritu de una existencia sensible al mundo. Estos rasgos se manifiestan como salto después del límite, como lanzarse contra la tela ancha y blanca del universo, explotando con la sangre de tinta en colores, haciendo el sentido de la vida y la expresión furiosa de nuestro tránsito. La palabra irá por el cuerpo y llevará cada pulso sin detenerse en los bordes de la piel, es pan de comunión, de encuentros.
¿Para qué sirve escribir? Para nada, porque no hay respuesta ni medida alguna que descifre una naturaleza única del espíritu que se entrega a la palabra, solo sabemos que se bifurca incesante la meditación de cada ser sobre las extensas sombras de luz en el cielo, no hay respuesta conforme a la utilidad ni a la virtud, solo la pasión y su libre acción hacen entre papel y lápiz el jugo de la imaginación, la sed inacabable por la expresión.
Sin embargo, para abolir la reflexión radical, atiéndase aquí que el sentido práctico es posterior al sentido espiritual, así, de manera concordante y asociativa, la sensibilidad es la raíz de todo espíritu y en ello la labor de las palabras nos hace caminos desde dentro.
Ricardo Barrios Tejeda, Notas.
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Educación: límites de los espacios pedagógicos
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El amor sin forma: perspectivas.
El amor no es un tema, pero se comenta como tema, se vive como idea, se posee como objeto y se confunde con el miedo. Se ama sin temor, si se teme es porque no nos conocemos desde adentro. Muchísima literatura ha dado al traste con el tema, porque siempre hemos tenido motivos para querer descubrir el amor y resolver esos “misterios” que le atribuyen. Pero el amor no se cierra como misterio, en cambio nos sucede como descubrimiento, sensación de vida, aprendizaje, más bien el misterio es la pupila del otro, es decir: ¿cómo nos mira aquella persona que decimos amar?
La locura o el desenfreno no le son esenciales porque el amor no tiene esencia ni forma. Se ha hecho ciencia en su nombre, luchas sociales, búsquedas colectivas y hasta planes egoístas y destructivos, siempre todos los actos según la perspectiva de quien lo experimenta. Se dice que es una debilidad, que el corazón es débil y que nos disminuimos en su fiebre, pero el cuerpo dice que el corazón hace pálpito y pulso de energía que viaja hasta el cerebro y da electricidad para que se muevan las neuronas. Siempre se seguirá diciendo en sus miles de nombres o en sus silencios.
Para compartir lo aprendido, a continuación se exponen unas perspectivas sin pretensión de formas definitivas ni conclusiones, aquí no se ha meditado para concluir sino para ir en la movilidad de la vida.
1
El amor no se hace, se descubre, se aprende, se siente, se libera.
2.
BUSCAR siempre nos agota y cuando nos agotamos se pierde fuerza para vivir y en el desasosiego evadimos la realidad con los vicios que nos contaminan. APRENDER nos reconforta y apasiona, nos relaciona con la vida no con un solo ser.
3.
El deseo busca definir su objeto, así posee. Y cuando se siente que el objeto no se puede definir-dominar, entonces, el deseo nos agota y se expone el ego con sus dramas.
4.
Definir el amor es negarlo, es condenarlo a la inmovilidad y a la manía de los programas de estudio científico: hablar de la vida con palabras muertas.
5.
El amor no tiene pasado ni futuro, viaja a todas partes libre de tiempo, como energía sucesiva.
6.
Desde la mente se definen los sentimientos, el amor no se divide y para verlo hay que aprender a ver sin fragmentar la realidad.
7.
Todo lo que sentimos que nos transforma es nuestra verdad y se hace conocimiento cuando se comparte y transforma a los demás.
8.
Una mano no descubrirá el tacto del mundo si no se acaricia también a sí misma.
9.
No se ama por la belleza sino por el tacto. La belleza es solo una perspectiva desde la distancia.
10.
El amor adentro, desde la raíz, hasta nutrir todas las ramas, hasta ser sintiendo y extender tu biología en fruto, en vida, en saber.
11.
El amor romántico ama la belleza y se envuelve en sus dramas, se acomoda en la ceguera (distorsión de la realidad) para no perder el delirio mental.
12.
El amor no es una idea, ni una palabra, ocurre en el cuerpo y se mira en silencio.
13.
Todos los días son de sentir y en la conciencia de ello se nos va revelando la vida.
14.
Se ama como se vive, si la vida pesa el amor también.
15.
El corazón es el músculo más fuerte, es móvil, es el músculo generando la energía para la vida.
16.
El cuerpo es la poética del conocimiento de la vida, en su vibración están todos los versos del amor.
Ricardo Barrios Tejeda / Notas
Ricardo Barrios Tejeda / Notas
Tweet de la semana:
No creo en las instituciones políticas que se hicieron a base de edificios y no a base de personas y valores de comunión social.
— Ricardo Barrios (@Riettze) febrero 4, 2014
Biodanza Oceánica / Notas 8
La vida es toda agua...
el corazón es el músculo más fuerte
no dejes que se detenga.
Sana tu mente, vuelve a las aguas.
Nuestro cuerpo es mar, no lo contamines.
La danza sucede como arte vital de integración, el cuerpo se identifica con la naturaleza sin formas o búsquedas estéticas, no hay movimientos predeterminados ni orientación individual, nos reunimos en el entorno para recibirlo en el sentir. El movimiento nos acontece por el hecho de ser vivo, no se está haciendo referencia a un “fenómeno” único o hecho particular sino al panorama completo de la vida, se está valorando al espíritu natural que vive en todo lo que nos hace naturaleza. Sobre esto se intenta hacer análisis para sintetizarlo como logos pero esto no se vive desde el logos sino en las sensaciones, es decir, se trata de descubrir nuestro cuerpo que es nuestro territorio inmediato y en ampliación de la conciencia y de la vida descubrir el entorno que es nuestro territorio mediato donde median energías y vida todo el tiempo. La Biodanza sí nos reúne y lleva su arte adentrar el cuerpo al ritmo natural, sentir los líquidos moverse en oleaje interior, porque líquido somos, la vida es toda agua, estamos también en minerales, en sustancias primordiales. El cuerpo se compone de minerales, sustancias naturales que llegamos a contaminar por nuestra alimentación con sintéticos y químicos procesados.
Identificamos algunos asuntos de emergencia:
- Las emociones en confusión y negación de la vida, contaminando al cuerpo y viviendo en una realidad política que nos está condenando a la pérdida de la autonomía alimentaria.
- Los discursos llevados a solamente materializar las libertades del cuerpo pero no a cultivar una base distinta de otros valores que se puedan compartir y enseñar para recuperar la salud de todos los seres vivos.
- El gesto conforme con la basura del mundo y la indiferencia a la destrucción de los espacios naturales.
Son algunas de las cuestiones a mirar con cuidado y actuar sobre ellas porque son realidades emergentes que tienen antecedentes históricos por la práctica continua de la represión y la limitación de nuestras realidades corporales para evitar la rebeldía. Vamos a exponerlo así, en detalle: el cuerpo no se libera con ideales sino en su sanidad en atención a las fuerzas naturales de nuestros universos, toda vida es única e integradora.
Para sanar nuestros cuerpos no hay que definirnos en los ismos o visiones retóricas de la vida, no hay que perder de vista acompañar las visiones con educación y valores más sanos para nuestras culturas, la raíz de nuestra vida es natural de allí todos los valores para la conservación y la sanidad.
Ricardo Barrios Tejeda / Notas.
Del valor a la acción: intervención en espacios comunitarios.
La dificultad puede pensarse como un escenario donde se potencializan las inteligencias. Las inteligencias son participativas y relacionales, si alguien piensa que es más inteligente que otro se ha fijado en su condición individual y se otorgará a sí mismo algunas pretensiones que podrían desintegrar las acciones participativas y relacionales entre los otros, y además, en los excesos de dominio podría llevar a cabo la manipulación o la destrucción de su entorno. La forma de pensar del prójimo solo se conecta conmigo cuando lo recibo como mi semejante, como mi otro yo. Sin embargo, la realidad que vivimos está cargada de violencia y una inteligencia solitaria no es suficiente para resolver los conflictos humanos.
En las acciones comunitarias hay que pensar y realizar un valor que pueda ser compartido y dinamizado por la misma comunidad, es el punto de partida para elaborar un proyecto de intervención.
Hay dificultades y hay potencialidades en el ejercicio de compartir un valor, a partir de las dificultades señalaré aquellas que comprometen al gestor cultural:
- El valor que se pretende compartir no es un valor que realmente haga parte de la forma de vida del gestor o la persona que lo promueve.
- El valor no motiva a la comunidad a compartir porque el gestor no ha logrado transmitirlo de manera contundente.
- El gestor no sabe transmitir las ideas a la comunidad, se comunica como un especialista en el tema y no como un agente de transformación.
- El gestor no tiene sensibilidad para interpretar las acciones y deseos de la comunidad en la que participa.
- El gestor no lleva a cabo una narrativa de sus procesos.
A partir de las dificultades, las potencialidades para el ejercicio que compromete al gestor pueden ser las siguientes:
- El valor para compartir puede ser orientado por un miembro de la comunidad cuando el gestor identifica un miembro de la comunidad que sabe transmitir y comunicarse con la comunidad.
- La comunidad puede elegir un valor diferente al que pretende el gestor.
- La comunidad debe tener la oportunidad de expresar su conformidad con el proceso y la valoración que tienen del gestor u orientador.
Es importante no exponer valores y actividades que limiten la integración de los miembros de una población, y de ninguna manera el gestor cultural debe imponer su visión del territorio sobre la comunidad que vive en él.
Los valores no se sistematizan sino que se realizan en la experiencia de la vida, existen valores inmediatos a la comunidad que son realizables. Por lo tanto, es necesario haber logrado, previamente, espacios de expresión de valores y sensaciones a través de actividades artísticas comunitarias. Es decir, un valor para compartir con la comunidad no puede surgir de una indagación personal del gestor sino de la interacción artística y sensible con la comunidad, a partir de las distintas expresiones de los miembros se puede tener en cuenta la inmediatez de algunos valores que involucran a toda la comunidad y su forma de vivir en el territorio al cual pertenecen.
La investigación en gestión cultural no se aterriza por las búsquedas y herramientas intelectuales individuales. Los proyectos de intervención social solamente enfocan las problemáticas leídas desde afuera pero no se potencializan los valores que la comunidad considera realizables. Si en un territorio hay unas formas de vida es necesario, antes de llevarles proyectos de intervención social, reconocer sus expresiones y sus valores de fundamento comunitario.
A partir de lo que llevo en mi narrativa sobre intervención en comunidad he logrado identificar un valor fundamental comunitario: COMPARTIR.
Existen territorios que reciben proyectos de desarrollo económico y social para conducir a un porcentaje de la población a un nivel económico distinto pero este tipo de iniciativas no resuelven los problemas de diferenciación, discriminación y fragmentación social. Hay que apoyar el desarrollo con asociación e integración, superar los conflictos compartiendo los recursos naturales, culturales, humanos y artísticos. Así, los recursos públicos serían mejor llevados a la comunidad a través de estos apoyos de dimensión humana.
En síntesis, la labor de participación en comunidad es una gran responsabilidad y versa en esta expresión para orientarnos: antes de cambiar tu entorno tienes que sentirlo y comprenderlo.
Ricardo Barrios Tejeda / Reflexiones
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Amor más allá de la razón.
Dios no es antiguo, es histórico, tal vez sea como la última llama que se encendió entre ilusiones y búsqueda de certeza. Hoy es amado más por nostalgia que por convicción, como aquella nostalgia europea por el imperio romano. Ahora vemos escombros y manipulación. Ni la certeza ni sus ilusiones nos dejaron una institución humana sino política. Lo antiguo, nuestras luces y sombras anteriores, nos abre camino de cercanía si vivimos entre pasiones espirituales y sensaciones alucinantes en natural.
Una valoración del amor y las relaciones podría exponerse para este complejo textual. Creo que el amor a un dios debería llevarnos a otros amores o a ampliar nuestro sentir, pero si un ser divino o divina sólo exige amor para su figura única nos está prohibiendo otras posibilidades espirituales. ¿Por qué no amar a otro animal como se ama a un dios? Por qué en nuestros sueños nos seducen bestias que quieren participar de nuestra conciencia y acción. Ya es casi evidente, si el demonio es siempre imaginado como un animal entonces llevamos por dentro todo un lado distinto de la luz que nos ha escondido esa bestialidad por la pura disposición divina, no terrenal. Todo orden es celoso por eso el amor se realiza fuera de los márgenes y sufre en la regla y la moral. El amor no soporta a ningún orden imperial pero sí a la disciplina y el ritmo.
Notas, Ricardo Barrios Tejeda
Tweet de la semana:
Enseñar es una acción humana de valor orgánico y ancestral, no una labor para controlar o limitarnos a un camino de repetición y artificios.
— Ricardo Barrios (@Riettze) September 19, 2013
¿Amor o Control?
Hacemos el amor romántico, racional y conservador. No lo hacemos real, vivo y sano. El amor se ha conservado en los mismos hábitos insanos: posesión de la pareja, limitación de los espacios de vida, presión psicológica, manipulación, violencia, represión, etc. Es cierto que la cultura y sus prácticas repetidas naturalizan determinadas costumbres en la sociedad. Un “te amo” se convierte en un sello de registro de propiedad y de expectativas por el otro, y el otro debe responder con el mismo “te amo”. Para el caso de la otra, la mujer, quien se reconoce en el mundo sintiendo, se confunde con las posibilidades de sentir que están en el panorama actual de la sociedad: el amor ideal. El amor ideal, que está dibujado por sistemas de valores dominados por el hombre, no es realizable y mucho menos sano para la mujer.
El amor ideal, construido desde la racionalización de los sentimientos y la construcción social del amante romántico, no permite la libertad de acción y la realización de sensaciones desde una experiencia femenina del mundo. Un cuerpo de mujer es un objeto del amor romántico: poseer su vitalidad hasta limitar todos sus espacios de autonomía. Así, hoy, la educación y las informaciones que nos definen las realidades del mundo nos mantienen alejados de una conciencia dispuesta a la aceptación de lo otro y de la otra, no asumimos una atención distinta al cuerpo femenino, todavía no lo vemos como potencialidad independiente del dominio violento que ha conservado históricamente la sociedad occidental.
El amor romántico no es solo un problema social sino un drama psicológico: el que ama sufre. Es todo lo que aceptamos: lo importante se aprende con dolor. Justificamos todo el tiempo toda esta oscura pedagogía y construimos ideales de emociones y experiencias corporales a partir de nuestra visión limitada del aprendizaje. Tenemos problemas de aprendizaje que se conforman desde las escuelas, solo aceptamos que hay una única forma de aprender. El dolor es aceptado como condición inevitable de las experiencias de vida y todo lo que viene como sensación de alivio es sobrevalorado como una experiencia emocional única. Por ejemplo: una persona acostumbrada al dolor posiblemente aceptará la mínima sensación de alivio, de atención breve. Actuamos como enfermos en el amor, pedimos auxilio, dependemos enfermizamente del otro, hacemos del amor una experiencia mental limitada.
¿Cómo hacer el amor? El amor no es un artificio que se construya desde una idea establecida, para sentir sanamente hay que pensar y vivir sanamente, entender y sentir el aprendizaje de otra manera. El amor no se aprende a través de modelos definitivos: un príncipe azul, un galán (que son las figuras conservadas) o un ejecutivo, un empresario (que son las figuras actualizadas). El encuentro entre dos personas se estimula con situaciones de vida naturales no ideales. Un te amo no puede garantizar siempre la realización de un sentimiento en sanidad, el amor empieza en las pequeñas cosas en las que se encuentran las afinidades, la comprensión, la fraternidad, la colaboración, la vitalidad, el pulso renovador del día a día. Más adentro, hacia el interior, desde el beso, más que el alivio que nos da el encuentro cuerpo a cuerpo, es la relación real de un par o impar según los casos. Un encuentro que se limita a los datos desafortunados de la vida: el dinero, las posesiones, la belleza exterior, la manipulación, el condicionamiento, estos aspectos no permiten ninguna posibilidad de libertad.
Nuestras sociedades están fragmentadas, enterradas en la individualidad, figuradas en la competencia y concentradas en la despectiva moneda que nos prescribe cómo vivir. Es breve la vida si no se hace con el aprendizaje. La disposición a ver otros caminos para el amor y la vida no aseguran la vida perfecta sino experiencias vitales más intensas y sentidas.
Espero que los besos no condenen las palabras libres que sentimos en la boca porque el amor es el motivo de la libertad.
Ricardo Barrios Tejeda / Artículo de opinión
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Una ciudad en el tiempo
Durmientes, con las esquinas del tiempo, como cuando perdemos la noche. Estamos aquí en la ciudad, dormidos, esperando otra arquitectura para el corazón, con los pasos pidiendo más noches, más esquinas sin días contados. Los poetas andan perdidos siempre en esta calle larga adornada de vejez por tiempos y suma de itinerarios. Si me quedo en la ciudad no será para renunciar a ella, me voy a quedar con las lunas más insólitas y el amor, siempre.
Pero el amor, como la misma ciudad, espera porque su pasado es largo y se cree que todo volverá a ser magia. Pero ya la ciudad es mágica, puramente ilusoria, fragmentada y soñada de distintas maneras. Nadie sabe qué hacer con su grito, ni con la independencia, porque nunca aprendimos de quién realmente nos liberamos. Vienen las monedas a robarnos la vida entera con su oro en peso haciendo conteo de nuestro esfuerzo, pero sabemos que en la vida real la labor no mide ni pesa. Nos han dicho que el cielo se romperá y dejará que los más humildes entren al reino. Y la ciudad espera…
Estoy aquí porque debo poner mi boca para el grito, no somos libres, la ciudad está camuflada entre los barrotes de oro y voluntad ajena. Nadie quiere esta tierra para todos. La vida quiere ser vivida, no entiende la división, no es natural la fábula de reinos inaccesibles pero la creemos, hemos aceptado un pedazo de pan y otro de miseria. Divididos por la fábula de ellos sí nosotros no, de buenos y malos, de misericordia y esperanza, nos detuvimos en un momento de la historia hasta convencernos de que ya no es posible pensar la ciudad de otra manera. Dios proveerá, nos resignamos al trabajo y a apoyarnos en algún amor que nos redima del sinsabor de esperar de Dios lo que los hombres han robado durante todo nuestro tiempo histórico. La libertad se trabaja también, se cultiva, se siente. Ninguna idea violenta debe permanecer en nuestros sentires, ningún rostro debe ocultarse en las esquinas, el amor no debe disfrazarse para la dura arquitectura de la noche. Hay que abrir las calles de la sangre, escribir con el pulso orgánico nuevos días, construir para el encuentro no para la diferencia.
Sincero, digo, con toda la vida de mis letras, que sueño el amor de otra manera en esta ciudad, que sus habitantes, perdidos en medio de una historia falsa, no tienen comunidad, ni familia, ni pueblo, no perece la esperanza por la fe que nos enseñaron, sin embargo, no es suficiente un dios para levantar un pueblo, se necesita labor y responsabilidad, cuerpo vivo, sentires, voluntad. La realidad humana está cambiando, vamos a pensarnos el cambio sintiendo de otra manera.
Cartagena de Indias, 2013
Ricardo Barrios Tejeda
Tweet de la semana:
Para cultivar hay que despertar el corazón, la tierra no se siembra con oro ni con soberbia.
— Ricardo Barrios (@Riettze) August 27, 2013
Entre luciérnagas y lámparas. Apuntes sobre los terrenos del conocimiento.
Se cree que no hay conocimiento en la palabra nosotros y que en la palabra sujeto está la promesa de una verdad.
Una lámpara se pierde en las sombras y deja sus maneras cuando ya no se extiende con su fuego para luz. La luz es física pero espiritualmente la luz está más en sus temperaturas (temperamentos), una lectura viva sobre el universo podría asociar las dos visiones si hay conciencia de ampliar las limitaciones construidas por las categorías. Tanto física como espiritualidad o lo que hemos sintetizado en occidente como “metafísica” no tienen propósitos opuestos. La auténtica manifestación metafísica tendría siempre que realizarse en el valor corporal de lo inmanente, lo terrestre. La metafísica se hace turbia en la supervisión que se hace desde las eminencias que prescriben o controlan las expresiones espirituales de libertad.
Los seres humanos no saben distribuir bienes cuando aprenden nada más que a realizarse como seres individuales y fragmentados, los limita su ilusoria autonomía que no es más que una individualidad que se dedica a la competición por obtener bienestar material inmediato. Para una figura humana individual no hay razón suficiente para repartir los bienes y la tierra, no ve ninguna realización positiva para el desarrollo en las actividades ancestrales que cuidan la tierra y sus diversidades, no tiene otro aprendizaje que objetivizar todo e instrumentalizarlo, tampoco aprendió la tierra como ser vivo sino como un objeto que por deber ser tiene que ser usado e industrializado para hacer concreto el desarrollo económico. Aquí la metafísica parece no lograr intervenir pero sí condiciona, la lectura tiene que hacerse, sugiero, desde las formas que asume el conocimiento científico e institucional y la indiferencia ante las visiones de las otredades que son comunidades de conocimiento vivo asociado con el entorno y la totalidad de la naturaleza.
¿Cómo el investigador de ciencias sociales podría vincular dos tradiciones en las que una de ellas se ha esforzado por lograr la legitimidad absoluta y para siempre, y la otra, se niega a la violencia pero quiere proteger el territorio y sus diversidades? Responder parece ser una decisión que implica una visión más amplia de la realidad científica y humana, relacionando en esa visión programas como la política, la antropología, la lingüística, la sociología, la geografía, la historia, la filosofía y los estudios de las artes, entre otros. La relación implicaría también a las ciencias con programas diferenciados como la física, la química, la cosmología (que es la primera metafísica). Occidente tiene que juntar sus pedazos, superar la relatividad y dejar de pensar el mundo con la fragmentación del conocimiento.
La formación intelectual debe proponerse, para la salud humana, integrar saberes, las ciencias sociales lo están haciendo, las investigaciones tienen gestos de integración y eso ha permitido llevar la relatividad a otra sustancia más soluble. Por ejemplo, el pensamiento complejo fue declaración de un momento en que había que anunciarlo: -¡las teorías pueden asociarse! -. La relatividad hace fisuras en nuestras comunidades de conocimiento y se ha naturalizado como una realidad necesaria e inexorable, pero eso puede ser visto, por los críticos de hoy, como un acto irresponsable o una salida demasiado facilista: todo es relativo. El método nunca es suficiente, si el método no logra medir una realidad no es porque la realidad sea necesariamente relativa, la fe en el método y su rigor limita la mirada, toda ciencia en la búsqueda de su legitimación procuró definir siempre una mirada dirigida, alineada a unos propósitos para ser auténtica, sin embargo, teniendo acceso a las grandes bibliotecas podemos comentar algunos casos de relación en los distintos saberes, sobre todos los puntos de encuentro entre la biología y la fenomenología de la religión o la más evidente, la filosofía “antigua” y la política.
La relatividad se institucionaliza sin problemas, se naturaliza en las investigaciones y se produce un conocimiento limitado, recortado y fragmentado de la realidad para que la humanidad se mantenga en la plena conciencia de que la realidad está fragmentada y que lo único posible para nuestro bienestar es la individualidad y la competencia que sin darnos cuenta todos se impone como forma de vida creado por el sistema mundo económico.
La lámpara no es una luz natural, las luciérnagas se mueven en la noche con su pedacitos de sol bajo las alas, en las instituciones y comunidades de conocimiento eso no es suficiente para el asombro o la revitalización de los valores de la naturaleza, aún se sigue soñando con que las lámparas nunca se apaguen así sea que su luz artificial no nos permitan ver las abundantes estrellas.
Seguimos con la mirada dirigida hacia el conocimiento industrial, ¿cómo cambiar nuestra forma de aprender nuestro entorno, sus símbolos, sus significados y su condición ancestral?
Ricardo Barrios Tejeda
Arquitectura: reconstruir el espacio público. / Notas (7)
El espacio público en el siglo XXI es un tema tibio para la arquitectura moderna, pues está el arte para los negocios y el arte para la comunidad. El arte para los negocios es bello por su apariencia pero no tiene base espiritual y no construye tejido humano. Existe la arquitectura sugestiva para la estética y la utilidad, puro deslumbramiento y dramatismo arquitectónico. Pero yo sueño algo menos personal, más comunitario, la construcción arquitectónica de los espacios de reunión y reconstrucción habitacional para la nueva humanidad. Uno debe volver a pensar que la arquitectura prolonga nuestro cuerpo para mantener naturaleza y técnica siempre en armonía, que la construcción no aniquile la naturaleza sino que se re-signifique con la naturaleza. La búsqueda está concentrada en una disolución de lo sólido absoluto, de mayor fuerza con menor peso, y el escandaloso deseo de una casa útil por sí misma para que al hombre le quede más tiempo para aburrirse y ocultarse en sí mismo, su vacío. La arquitectura debe pensarse desde el cuerpo, el medio ambiente y sus climas diversos, porque un cuerpo no necesita solo protegerse del calor y del frío sino también del exceso de artefactos dañinos para la salud. Uno construye como sueña el mundo, y si no se sueña en comunidad la construcción solo será una estatua personal que favorece a la típica voluntad histórica de un rector de la sociedad. No necesitamos líderes, necesitamos amigos que se reúnan para hablar de nuestras nuevas formas de habitar el mundo.
Pero sigo con el diseño de mis sueños, pienso en una arquitectura más biológica que industrial. No quiero reproducir la modernización para contaminar la ciudad sino que pienso que la comunidad debe ayudar a recuperar los espacios públicos para resolver el conflicto entre los habitantes de la casa y del barrio, porque arquitectura no es solamente hablar de arte e ingeniería en cuatro paredes sino hablar con los habitantes y preguntarles: ¿Qué vamos a construir concretamente?
Notas / Ricardo Barrios T.
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Tweet de la semana:
Una acción política no tiene que ser importante para registrar en la historia sino para celebrar el corazón del pueblo.
— Ricardo Barrios (@Riettze) August 20, 2013
Tweet de la semana:
Nos concentramos en amar aquello que nos aleja de nosotros mismos.
— Ricardo Barrios (@Riettze) August 7, 2013
Filosofía, sentido común. / Notas (6)
La filosofía es, inevitablemente, desbordante. Aborda para desbordar, y viceversa. Se construye y se desarma, a veces en renuncias o en entregas, pero aún así no se define todo su ejercicio. Para pensadores formados lejos de la vida popular, el pensamiento filosófico se construye en el desbordamiento del sentido común. Y esta filosofía se marca en la realización personal de la reflexión y el análisis metodológico, pretendiendo la búsqueda de superación de lo inmediato para reposar la agitación de la movilidad vital y lo que trae consigo: la condición inesperada e inestable de la vida gregaria.
Pero, sin exigir la diferencia para su legitimidad, la filosofía que aparece como otra, como crítica, más allá de los ejercicios de escritorio y de los claustros, sucede como el desbordamiento del sentido que rompe los límites del análisis y del método haciendo camino hacia una búsqueda fantástica y poco legítima para el doctorado pensante. Dicho en otras palabras, la filosofía juega desbordando el sentido común, no para aniquilarlo como significado sino para descifrarlo como sentido simbólico. El sentido común es la fijación sintetizada de algo cifrado y que en su develación expone, sin perturbación, una situación vital de amplio significado.
Cuando el ejercicio filosófico aniquila los significados del sentido común solo le queda apostar a la perfección del método de análisis, y alejarse del saber popular. El sentido común guarda siempre alguna potencia, ya sea un símbolo plural en el que se inscriben dos culturas o más y en él, en su devenir, se acentúa la hibridación de varias miradas trascendentales. El método no es suficiente en sí, depende de la cantidad de registros y la medida calculada de conceptos y características regulares que se puedan definir en un concepto determinado. El saber popular no construye métodos ni proyectos para registrar lo regular de un saber, es mucho más sencillo y accesible: para aprender hay que sentir y hacer.
Todo territorio guarda en su raíz un amplio almacén simbólico que se significa con el hacer y el sentir de toda una comunidad: así se mantienen las tradiciones de saberes. Así, desde la identidad y la simbología que se cultiva desde el territorio de una comunidad se expresan los saberes ancestrales, con estas dinámicas se pueden comprender las características de los saberes que anteceden todo lo que, muchos siglos después, los registros históricos occidentales determinarían como filosofía y que con absoluta certeza se declararía que ésta se originaría en la tradición grecorromana (sic).
El sentido común, el sentido simbólico, las significaciones que se realizan constantes en la comunidad, son innegables, no se pueden aniquilar en la búsqueda del conocimiento, porque los significados que adquieren su sentido en la comunidad se manifiestan desde un tejido sólido, desde un Nosotros. Precisa el filósofo entonces, en vez de esforzar su espíritu para superar lo inmediato, abandonar el absolutismo y la metodología de esta manera: desbordándose él mismo hacia la comunidad y sus significados.
Notas / Ricardo Barrios T.
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Bienaventurados los que creen por haber visto, tocado, escuchado, olido, probado y sentido.
— Ricardo Barrios (@Riettze) June 17, 2013
La vagina: umbral de temblor y fuerza / Notas (5)
El Sol fertiliza el Vientre y estimula la vida para su acción primaria: moverse desde adentro hacia afuera por todas partes. La Luna estimula la conciencia, seduce a las aguas y se acerca a la tierra motivando las fuerzas espirituales de lo vivo para que se prepare la relación, el coito, la conjunción de cuerpos. Si la Luna no activa la conciencia es porque el cuerpo está desligado de la energía del universo, la Luna no seca los líquidos que nos abundan corporalmente, el Sol hace hervir las aguas para que la fertilización continúe con la lluvia, pero la Luna es previa a la fertilización del vientre, del cuerpo. Antes de ser penetrado, todo vientre se vincula al cosmos, se mueve la conciencia en el fervor espiritual, se mueven las aguas donde se gestará una cría o un fruto. Todo nacimiento es líquido. La luz no es el principio, el agua es el misterio vivo que sólo puede ser referenciado entre metáforas o visiones místicas: el principio no tiene nombre o explicación, el principio y el final es siempre, por siempre, ahora.
La Vagina, el umbral del temblor y la fuerza, se mueve nocturna con la vida de todo el cosmos, sus aguas están siempre dispuestas a la Luna. Una Mujer indiferente a la presencia de la Luna desconoce su propio cuerpo, la potencia de su propio territorio vivo. El cuerpo es tan físico como los astros y debe su fuerza a la conjugación de la conciencia con el universo.
Cuando el Sol domina demasiado con su luz, penetrando con violencia hasta quemar el Vientre se altera el ritmo de la vida terrestre. El hombre que ha escrito la historia se ha fascinado con su propia erección sin saber conjugarse con la Vagina, porque la manipulación y dominación de la tierra le ha procurado controlar todo lo vivo que viene con la tierra, y controlar o disminuir a la Mujer es el registro más alto de su éxito, es el mayor logro de su violencia.
La tierra solo tiene que estar viva, en sus líquidos y en su luz, suficientes para la fertilización. Es decir, la tierra debe estar libre, sin violencia, para que pueda dar frutos. El fracaso del hombre racional es el éxito de sus ideales y de sus artefactos.
El hombre racional solo ve luz y erección, ignora líquidos, gestación y cultivo. El hombre racional no se bifurca sino que concentra sus propósitos en hacer de su condición humana una verticalidad pura, la exhibición constante de sus objetos artificiales pensando en el seno de una autoafirmación: el exceso de falo.
El Vientre, la tierra donde se cultiva el fruto, donde emerge el alimento y la vida, no solo se transforma por la fuerza de la luz del Sol que la penetra, también necesita la noche, la alucinante presencia Lunar, para meditar sus líquidos biológicos indefinidos y móviles. La Vagina pulsa con todo el universo, desde su situación biológica, se concentran las potencias energéticas que hacen mover a la totalidad de lo viviente.
Notas / Ricardo Barrios T.
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